Nº 3 – DEL ¡VIVA EMELINA! al ¡VIVA LA REPÚBLICA! LA LLEGADA DE LA II REPÚBLICA A ALCÁZAR DE SAN JUAN
Páginas desdeDemocracia - 1935 (Numero Extraordinario)

Nº 3 – DEL ¡VIVA EMELINA! al ¡VIVA LA REPÚBLICA! LA LLEGADA DE LA II REPÚBLICA A ALCÁZAR DE SAN JUAN

  • Última modificación de la entrada:19 de marzo de 2021

Felipe Molina Carrión.

El 12 de abril de 1931 se abrieron de nuevo en España las urnas para elegir a los concejales de los ayuntamientos. Lo que parecía unos comicios más se convirtieron en un plebiscito a la propia monarquía.

Alcázar de San Juan no iba a ser una excepción. El ambiente   preelectoral en localidad lo podemos conocer a través de la prensa de entonces. El periódico “El Pueblo Manchego”, que se editaba en la capital, Ciudad Real, sobresalió por un fuerte triunfalismo pronosticando una victoria clara de la Unión Monárquica. En Alcázar, el periódico monárquico “La Región” era más cauto y se dedicaba a hacer propaganda electoral intentando desvincular las opciones monárquicas de la dictadura primorriverista. Portavoz de los intereses de la Conjunción Republicana en la ciudad era el periódico “El Despertar”, de ideología democrática, vinculado claramente al republicanismo.

Titular de “El Despertar”, del 27 de enero de 1931 donde se proclama a Emelina Carreño ¨Miss España”. Hemeroteca del Archivo Municipal de Alcázar de San Juan.

Las elecciones municipales, celebradas el 12 de abril de 1931, se rigieron por la Ley Maura de 1907 donde podían votar los varones mayores de 25 años, vecinos de la comarca.

Lo cierto es que las elecciones se llevaron a cabo con total normalidad. La campaña electoral fue animada, pero sin episodios de violencia o enfrentamientos a reseñar. Nada que desbordara los cauces del diálogo político en el Alcázar de aquellos meses de entre enero y abril de 1931[1].

La jornada electoral fue tranquila y no hubo que resaltar ningún episodio reseñable: “Ha sido sencillamente una lección de cultura y honradez ciudadana “.[2] La mayor inquietud que tuvieron los alcazareños fue la derrota, ese mismo día, en el campo de la Puerta de Granada, del C.D. España frente al CD. Manchego de Ciudad Real, en un pésimo partido de los visitantes, en una tarde fría, desapacible y gris de viento huracanado que no invitaba precisamente a las florituras deportivas. El resultado: Deportivo Manchego Uno: CD España: Cero.

El gobierno monárquico que confiaba en la victoria asistió atónito a los resultados que daban como perdedora a las opciones monárquicas en las grandes ciudades. La participación fue de un 66, 9 % del electorado; de las 50 capitales de provincia, 41 se habían manifestado a favor de la república. El propio Romanones dijo, al conocer los resultados de su ciudad. Guadalajara: “Cincuenta años de vida política se desvanecían como el humo”.[3]

La participación de los alcazareños en las elecciones municipales del 12 de abril fue masiva, votando el 73, 9 % del censo electoral. El resultado fue muy claro, con una victoria rotunda de la Conjunción de Republicanos Socialistas con casi el 64% de los votos, con 8 concejales socialistas y seis para el Partido Radical Socialista, venciendo en los cuatro distritos (Ayuntamiento, San Francisco, Estación y Trinidad).

 

[1] De hecho, el acontecimiento más significativo de aquel periodo para la villa ciudadrealeña fue el bombazo de la elección de Emelina Carreño como Miss España, y el calurosísimo recibimiento al grito de ¡Viva Emelina! que le tributó su localidad de nacimiento.

[2] En “El Despertar” del 13 de abril de 1931.  Hemeroteca del Archivo Histórico Municipal de Alcázar de San Juan.

[3] En Guillermo Gortazar: Romanones. La transición fallida a la democracia, Madrid, Editorial Espasa, 2021.

Titular de “El Despertar” del 13 de abril de 1931, señalando la victoria de la Candidatura de Izquierdas en la localidad. Hemeroteca del Archivo Municipal de Alcázar de San Juan.

Esta victoria podía explicarse por la gran tradición del republicanismo en la ciudad, con un periódico denominado “La Realidad” (con periodicidad semanal) para difundir su proyecto, y dos Círculos como foros de debate donde afianzar sus ideas. Asimismo, existía una Casa del Pueblo del Partido Socialista Obrero Español (PSOE) fundada en 1913 y una fuerte afiliación a la UGT (con 530 afiliados). A esto tenemos que sumar que los socialistas se preocuparon de vigilar la publicación del Censo y estuvieron pendientes de enmendar los errores descubiertos en la villa. Así consiguieron que el error censal fuera solamente del 7,5%.

¡Viva la República!

El entusiasmo y la euforia llegaron a las calles del país. En muchas plazas de buena parte de España se gritaba “¡Viva la República!” y se cantaba el himno de Riego. El ejército y la Guardia Civil no intervinieron para restablecer el orden. El Conde de Romanones, ministro de Estado, se reunió con Alcalá Zamora, que le exigió la salida del monarca del territorio español. El día 14 por la mañana en la localidad guipuzcoana de Éibar es proclamada la República, hecho que se irá repitiendo en las grandes ciudades; Barcelona, Huesca, Zaragoza, Valencia, San Sebastián…

En Madrid, el Gobierno Provisional se dirigió a la Gobernación en la Puerta del Sol para realizar el relevo de poder. Alfonso XIII abandonó apresuradamente el Palacio el día 14 rumbo al exilio[1]. No volvería a España con vida. El paso de la monarquía a la República se había realizado de forma pacífica y con el respaldo de las urnas.[2]

El periódico ciudadrealeño el “Pueblo Manchego” nos personaliza como pudo ser su llegada a Alcázar[3]:

“Sobre las cuatro de la tarde se corrieron rumores de que España había sido proclamada la República. Tan pronto como se conoció oficialmente el comercio cerró sus puertas. El pueblo en masa se dirigió al local del Círculo Republicano, en el que más tarde se exhibieron las banderas republicanas y de la UGT. Durante más de dos horas quedó interrumpida la circulación de las calles de Castelar y Canalejas.

El gentío era tan inmenso que los coches tenían que cambiar de ruta. Más tarde, desde el Ayuntamiento, la banda municipal se dirigió a los acordes de un marcial pasodoble y seguida por una inmensa multitud hacia el local republicano donde hicieron uso de la palabra algunos vecinos, conocidos republicanos de siempre que recomendaron serenidad y la nota de caballerosidad e hidalguía de que el elemento republicano fue siempre objeto. Fueron muy aplaudidos.

 Después se izaron las banderas en los balcones y a los gritos de viva la República y España y acordes de la Marsellesa recorrieron las principales calles de la población aumentando el gentío a medida que la manifestación avanzaba.

 Sobre las nueve llegó la manifestación a la Casa del Pueblo, donde nuevamente se prorrumpió en vítores y aplausos. Esta estaba adornada con los retratos de Pablo Iglesias y la bandera de la UGT. Después la multitud se sosegó; el Ayuntamiento encendió las luces de los domingos (las de las farolas no) y el público se esparció para sus casas respectivas.”

¡Viva la República! Ese fue el grito significativo de estos primeros tiempos.

 

Escenas parecidas a estas se repitieron entre la cinco y las ocho de la tarde del mismo día en capitales como Albacete, Cuenca, Toledo y Guadalajara, en ciudades como Puertollano, Hellín, Almansa, Valdepeñas o Talavera de la Reina y en pueblos medianos como Caudete, Chinchilla, Piedrabuena, Castellar de Santiago. El procedimiento era muy similar en todos ellos. Las marchas estaban presididas por concejales y líderes republicanos de cada localidad, que recorrían las calles principales de sus ciudades y pueblos para acabar en el balcón del ayuntamiento proclamando la República por clamor popular. De hecho, el propio Alcalá Zamora aseguró que “las provincias son las que han traído la República”, reconociendo aquel éxito de la movilización de las masas en las calles del país.[4]

Todas estas celebraciones se completaron en el municipio alcazareño con la celebración de un partido de futbol benéfico con motivo de la proclamación del República y a beneficio de la hija del capitán García Hernández. La suma recaudada fue enviada al director del periódico “Libertad” para que la hiciese llegar a la beneficiada.

El primer ayuntamiento republicano se constituyó en Alcázar de San Juan el 18 de abril de 1931, a las 18 horas. Los dinásticos había propuesto nombrar alcalde por consenso y unanimidad a Francisco Paniagua, Presidente del Comité Republicano Alcazareño, para demostrar a la población la concordia política de los distintos grupos. Sin embargo, la elección recayó en Constantino Cordero Álvarez. Los tenientes de Alcaldes nombrados fueron Francisco Muñoz Arias (Primer Teniente de Alcalde), Heliodoro Sánchez Cervantes (Segundo), Salvador Soria Martín (Tercero), Pedro Arias Mazuecos (Cuarto), Nicolás Castillo Monje (Quinto). Se eligió Procurador Síndico a Julio Pérez Orea.

 

[1] En la noche del 14 al 15 de abril de 1931, el rey Alfonso XIII partió de Madrid a Cartagena al volante de su coche Duesenberg. Desde allí zarpó a Marsella en el crucero Príncipe Alfonso de la Armada Española para después trasladarse a París. Al día siguiente le siguió la familia Real.

[2] Una información mucho más amplia en Vicente Clavero: 14 de abril. Crónica del día en que España amaneció republicana, Madrid, Libros de la Catarata, 2015.

[3] En Pueblo Manchego, 15 de abril de 1931. Hemeroteca de la Biblioteca Municipal de Ciudad Real.

[4] En Isidro Sánchez Sánchez (Coordinador): Castilla – La Mancha Contemporánea, Ciudad Real, Biblioteca Añil, 1998, pp. 156 – 157.

Titular de “El Despertar” del 19 de abril de 1931. Fuente Hemeroteca del Archivo Municipal de Alcázar de San Juan.

La República levantó una gran expectación entre las clases populares, debido sobre todo al desprestigio que había adquirido la figura del monarca y los múltiples errores cometidos durante la Restauración. Pero entre la iglesia, el ejército, parte de las fuerzas de seguridad, los propietarios agrarios e industriales y los banqueros, la confianza de la República era muy escasa.

Alcázar no fue una excepción, y la llegada de la República se vivió con júbilo y esperanza, fundamentalmente por aquellas personas que vieron en este nuevo sistema político, un soplo de aire nuevo para mejorar y modernizar el país. Pero sería, una “euforia efímera” como los acontecimientos demostrarían posteriormente.[1]

 

[1] Una información mucho más amplia sobre el periodo en Felipe Molina Carrión: Alcázar de San Juan, Alcázar de Cervantes (1931 – 1939), Ciudad Real, Editorial Oretania, 2011.

Felipe Molina Carrión (Las Pedroñeras (Cuenca) 1970). Es Licenciado en Geografía e Historia por UCLM consiguiendo el Premio Extraordinario de Licenciatura en 1993. Ha realizado los Cursos de Doctorado, la Suficiencia Investigadora y el Diploma de Estudios Avanzados en la UCLM.  Es Experto por la Universidad de Oviedo en Cooperación Internacional al Desarrollo para Entidades sin Ánimo de Lucro. Trabajó en el Museo Internacional de Electrografía de Cuenca hasta 1996.  Desde ese año es Profesor de Enseñanza Secundaria y Bachillerato, con casi 25 años de experiencia docente en las comunidades de Castilla La Mancha y el Principado de Asturias.
Sus estudios se han centrado en el S. XVIII, La Guerra de Independencia, la II República y Guerra Civil en Castilla – La Mancha. Ha editado numerosos libros y artículos, colaborando en publicaciones periódicas y programas de radio sobre divulgación histórica. Ha participado en Congresos Internacionales y Nacionales de Investigación Histórica. Es miembro de la Fundación Española de Historia Moderna desde el año 2014 y de la Asociación de Historia Contemporánea desde el 2016. Es responsable del Aula de Historia de la Casa de Castilla la Mancha en Madrid. Pertenece al Colegio de Doctores y Licenciados de Castilla – La Mancha. Además, ha sido Tutor de prácticas del Prácticum de Formación del Profesorado de la UCLM y de la Universidad de Oviedo. Desde el año 2013 ha participado en programas de radio y divulgación histórica en Radio Televisión Castilla – La Mancha (“A la vuelta de la Esquina”), la Noche de Rosa Rosado en la cadena Cope (Historia y Leyendas) y del Faro (Cadena Ser).   También ha hecho números artículos de temas históricos en prensa y ha participado en la supervisión y redacción de libros de texto de la especialidad de Geografía, Historia y Arte de algunas prestigiosas editoriales nacionales. Del mismo modo ha conseguido numerosas distinciones, premios y galardones en el ámbito de la Historia y en el de la Docencia. Actualmente participa en el proyecto de investigación del Departamento de Historia Contemporánea de la UCLM : Catálogo de vestigios de la Guerra Civil (1936-1939) en Castilla-La Mancha.

Este artículo es resultado del proyecto de investigación: Catálogo de vestigios de la Guerra Civil (1936-1939) en Castilla-La Mancha, cofinanciación de la Junta de Comunidades de Castilla-La Mancha y de la Unión Europea a través del Fondo Europeo de Desarrollo Regional, referencia SBPLY/19/180501/000054.

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