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Duna fósil en la cercanía del mesón del Espejo.

Nº 5- PATRIMONIO GEOLÓGICO DE ALCÁZAR DE SAN JUAN

  • Última modificación de la entrada:16 de diciembre de 2021

Ángel Vaquero.
Juan Francisco Carricondo Sánchez.

El Boletín Oficial del Estado de 1 de julio de 1982 define como Patrimonio Geológico “los monumentos naturales, constituidos por las formaciones físicas, biológicas, geológicas y fisiográficas, así como las zonas que constituyen el hábitat de especies vegetales y animales amenazadas y lugares o áreas estrictamente delimitadas, que tengan valor excepcional desde el punto de vista de la ciencia, de la conservación o de la belleza natural”.

En el presente artículo pretendemos hacer una descripción y localización de los principales yacimientos paleontológicos y formaciones geológicas de interés en Alcázar de San Juan complementando los estudios antaño realizados por Juan Carricondo y Ángel Vaquero en Tesela 34 junto a Maite Sánchez Zarca.

Los estratos más antiguos existentes en Alcázar de San Juan son de la Era Primaria, concretamente del Ordovícico (tremadociense-arenigiense) y se pueden observar a lo largo de la carretera que conecta Alcázar de San Juan con Herencia y al Sur de Alcázar de San Juan en el cerro de San Antón y en las inmediaciones de la ermita de San Isidro que están formadas por cuarcitas tremadocienses. Se trata de rocas del metamorfismo regional de bajo grado. En otros afloramientos de estas rocas en otras localidades se observan ripples, cruzianas que son rastros de pisadas de trilobites y fósiles de Scolithus linaris y Scolithus dufrenoyi. Las cuarcitas tienen intrusiones de pórfidos y pórfidos graníticos.

Otro elemento geológico de interés es la presencia de ripples en las areniscas triásicas. Se trata de estructuras geológicas formadas por la acción del oleaje que forma impresiones en las arenas de playa al petrificarse. La arenisca roja de Alcázar ha sido utilizada como piedra de afilar o asperón. En esta arenisca se han encontrado igualmente fosilizadas por parte de los autores del presente artículo huellas de vertebrados en el camino del Pozo Tello, aún pendientes de estudio. Con respecto a la arenisca roja de Alcázar, ampliamente utilizada como material de construcción (valga el ejemplo de la Iglesia de Santa Quiteria), es ya mencionada en diccionario geográfico de Pascual Madoz “canteras de cal, yeso y piedra de construcción, la cual es de un encarnado muy oscuro”.

Las areniscas y las arcillas triásicas albergan en ocasiones geodas fruto de la precipitación química de los minerales disueltos en el agua. Se trata de geodas con cristales de cuarzo y de calcita en su interior.

La arenisca de color rojo encarnado de Alcázar de San Juan guarda cierto paralelismo en su uso como material de construcción y como piedra de afilar con la “moliz” de Alhambra (Ciudad Real). El historiador romano Plinio refiriéndose a la arenisca de Alhambra dijo: “También están las piedras que afilan con la ayuda de la saliva humana y que se utilizan en las barberías. Las mejores de este género son las que se producen en Laminium[1] de la Hispania Citerior” (Plinio, NH, XXXVI, 165). Con respecto al “moliz” piedra de cantería con la que los canteros de Alhambra que con ella construyeron la iglesia de San Bartolomé en esta localidad, estos trabajadores decían “ponme como nací, y carga sobre mí”. Lo mismo cabe decir de la arenisca de Alcázar ya que hay que colocarla en los edificios siguiendo los planos de estratificación.

En los materiales triásicos se han encontrado restos de plantas y Yébenes halló fragmentos de reptiles marinos triásicos en concreto dientes y osteodermos de placodontos al S.E. de Alcázar de San Juan en los estratos del Buntsandstein.

Los xilópalos, dendrolitos o troncos de plantas vasculares fosilizados se dieron a conocer en Tesela 34. Este tipo de fósil se debe a la petrificación de la madera, estando compuestos por anhídrido silícico y teniendo una dureza de siete en la escala de Mohs. El proceso de génesis de los xilópalos mantiene la estructura del vegetal, observándose en algunos especímenes los nudos. Los colores predominantes de estas maderas en Alcázar de San Juan son rojizos y grises oscuros. El estudio pormenorizado de estos ejemplares podría arrojar datos sobre la paleoclimatología del triásico local. Existe un ejemplar de xilópalo procedente de Alcázar de San Juan en el Museo de las Ciencias de Viso de Marques (aunque mal datado ya que está datado como Jurásico y no triásico) y otro que donaron los autores de Tesela 34 en el Museo Paleobotánico del Jardín Botánico de Córdoba. Esta institución los catalogó como especímenes de gimnospermas.

Existen dos yacimientos de xilópalos en Alcázar de San Juan: el mencionado en Tesela 34 junto al Camino del Pozo Tello (400 metros antes de llegar al pozo) y el segundo, con fósiles diferentes estructuralmente al primero, en la zona del Valcargado. El primer yacimiento está deteriorado por la labor agrícola y el segundo muy deteriorado por la construcción de viviendas.

Los yesos del Keuper (fibrosos y especulares) han sido ampliamente explotados en tiempos pretéritos, presentado colores blancos, transparentes, rojizos y negros. Las calizas cenozoicas han sido utilizadas igualmente para la obtención de cal en las numerosas caleras. También se han obtenido sal de algunas lagunas como la del Cerro Mesado durante el periodo de precipitación de sales coincidente con la sequía estival.

El jurásico basal se puede observar cómo cerros cónicos a la largo de la carretera que une Alcázar con Miguel Esteban al Norte del núcleo de población. Está formado fundamentalmente por conglomerados cuarcíticos. A comienzos del Jurásico en las inmediaciones del límite con Campo de Criptana hay carniolas y calizas jurásicas. Los materiales cretácicos no afloran en Alcázar de San Juan.

Durante la Era Terciaria se depositan areniscas, conglomerados cuarcíticos, arcillas, yesos, gravas, brechas y conglomerados calcáreos y calizas con algas fundamentalmente. Se han encontrado fósiles de Planorbis junto a las Casas del Destete en materiales del Plioceno. Se trata de un gasterópodo marino de aguas continentales.

El cuaternario está integrado por materiales diversos que abarcan desde arenas y limos hasta abanicos fluviales y terrazas fluviales.

Uno de los elementos geomorfológicos más llamativos de La Mancha es la existencia de arenales y dunas fósiles. La llanura manchega se caracteriza por un manto eólico debido a vientos de componente oeste, noroeste y suroeste. Se detectan crestas dunares cuaternarias relacionadas con la llanura aluvial del río Cigüela. Estos campos de dunas, que se formaron hace milenios, están muy deteriorados, ya que se están transformando en tierras de labor. Se trata según Pérez González (1982) de arenas de textura arcillo-limosa de color amarillento. Se pueden observar buenos campos de dunas junto al Mesón del Espejo, partiendo de Alcázar desde el camino Guerra. Estas dunas se han estabilizado a lo largo de la segunda mitad del siglo XX plantando pinares. Los campos de dunas están ubicados al Sur del núcleo de población.

Alcázar de San Juan está situado en un terreno muy salitroso el cual se empleó en la guerra de la Independencia para abastecer de pólvora al ejército español, con la consecuente represión de las tropas francesas. El diccionario de Madoz hace referencia a la existencia de una fábrica de salitre estatal en la localidad.

Aunque La Mancha significa etimológicamente “tierra seca” se puede hablar con propiedad de una “mancha húmeda” debido a la existencia de numerosos humedales en el sector, muchos de ellos de génesis endorreica. El endorreísmo es el proceso por el cual los cursos fluviales, ante la imposibilidad de conectar con otros afluentes y ríos, van a parar a zonas deprimidas geográficamente.

Tipos de Humedales en el Sector:

HUMEDALES DE GÉNESIS ESTRUCTURAL O ENDÓGENA

En depresiones pseudokársticas

Laguna de Pajares

HUMEDALES DE GÉNESIS EXÓGENA

En cauces relictos o paleocauces

Laguna de las Yeguas, laguna del Camino de Villafranca

En llanuras de inundación

Laguna del Pozo de las Cambroneras,
Tablillas del Záncara, Tablillas de la Cárcel de los ríos, Saladares de la Blanca

Origen hidroeólico

Cerro Mesado

LAGUNAS DE ORIGEN ANTRÓPICO

Sobre explotaciones areneras

Graveras Casa Doctor (desaparecido)

BIBLIOGRAFÍA:
Carricondo Sánchez, J.F, Sánchez Zarca, M.T. y Vaquero, A.: “Patrimonio Geológico y Paleontológico de Alcázar de San Juan” en Tesela 34, Patronato Municipal de Cultura de Alcázar de San Juan, 2008.
Carricondo Sánchez, J.F.: Historia Geológica de la provincia de Ciudad Real, Biblioteca de Autores Manchegos, Diputación de Ciudad Real, 2007.
VV.AA.: Patrimonio geológico de Castilla La Mancha, ENRESA 2003.
VV.AA. (2000): Humedales de Ciudad Real. Esfasnos. Talavera de la Reina.
  1. AA.: Mapa Geológico de España 1:50.000 IGME, Hoja 713, 1ª Edición.
  2. AA.: Mapa Geológico de España 1:50.000 IGME, Hoja 714, 1ª Edición.
  3. AA.: Mapa Geológico de España 1:50.000 IGME, Hoja 738, 1ª Edición.
Yébenes, A. Et al (1977): “El trías de Alcázar de San Juan” en Cuadernos de Geología Ibérica V4 pp. 495-508.
 
[1] Ciudad romana que la mayoría de los historiadores actuales identifican con Alhambra.
Ángel Vaquero.
Artista plástico, con conocimientos de los yacimientos y formaciones geológicas de la comarca de Alcázar de San Juan
Juan Francisco Carricondo Sánchez. 
Profesor de Biología y Geología del IES Santa María de Alarcos de Ciudad Real. Doctor en Ciencias de la Educación por la Universidad de Granada. Licenciado en Farmacia y en Ciencias  Biológicas por la Universidad de Granada. Entre sus trabajos se encuentran el libro Historia Geológica de la provincia de Ciudad Real de la Biblioteca de Autores Manchego o la Tesela de Patrimonio geológico y paleontológico de Alcázar de San Juan entre otras publicaciones.
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